Proporción
El mobiliario se plantea en relación con ancho, altura, pasos, huecos y elementos existentes.
Una cocina a medida adapta la composición a la vivienda, al uso diario y a los condicionantes reales del espacio.

Trabajar a medida significa decidir qué debe ocurrir en cada zona: qué se guarda, dónde se prepara, cómo se abre un cajón, qué pasa al cruzarse dos personas o dónde conviene concentrar los electrodomésticos.
El mobiliario se plantea en relación con ancho, altura, pasos, huecos y elementos existentes.
Se prioriza el almacenaje que resulta accesible y útil, no solo el volumen total.
Alturas de trabajo, aperturas y zonas de uso deben reducir movimientos innecesarios.
Columnas, electrodomésticos, iluminación y acabados se consideran desde la misma propuesta.

Hay proyectos donde el objetivo principal es ganar almacenaje; otros necesitan mejorar la circulación, integrar una zona de desayuno, ampliar la superficie de trabajo o conectar la cocina con el salón.
La solución adecuada depende de esas prioridades y de las medidas reales. Por eso la propuesta debe poder evolucionar antes de cerrar materiales y acabados.
Ver tipos de distribución →Cuéntanos qué necesitas y estudiaremos el espacio, la distribución y el nivel de acabado que buscas.
Solicitar presupuesto